¿ESTÁS HACIENDO UNA ESCUCHA CONSCIENTE?

¿ESTÁS HACIENDO UNA escucha consciente?

Todos sabemos que la Comunicación es una competencia clave en nuestro entorno profesional.

Y muchas veces pensamos que comunicar es hablar y convencer. Y nos olvidamos de que una parte muy relevante de la Comunicación es la Escucha Consciente.

Seguro que habrás oído hablar de Escucha Activa. Y seguro que te habrás planteado la necesidad de mejorar tu escucha. Te voy a proponer un nivel superior a la Escucha Activa: La Escucha Consciente.

¿En qué consiste la Escucha Consciente?

Como muestra la fotografía, necesitamos activar 2 sentidos: la vista y el oído 

Congela tus pensamientos y dedícate solo a escuchar qué te está diciendo tu interlocutor. Solo importa la persona que tienes delante. Concéntrate y préstale el 100% de tu atención.

Si has hecho alguna vez meditación, sabrás que deberíamos dejar pasar nuestros pensamientos. Es difícil porque, inconscientemente, nos focalizamos en desarrollar el pensamiento. ¡No! Bórralo de tu mente, aléjalo, déjalo pasar y sigue centrado en tu interlocutor.

¿Cómo practicamos la Escucha Consciente?

En los próximos posts compartiré con vosotros prácticas para mejorar nuestra Escucha Consciente. Porque la teoría nos la sabemos bien y también sabemos que únicamente podemos mejorar “entrenando”.

Te propongo un ejercicio:

En la próxima conversación que tengas con una única persona (cliente, compañerx de trabajo, amigx, pareja…), céntrate en mirar y escuchar a la persona: 50% de tu energía en el sentido de la vista y 50% en el sentido del oído.

Nuestro objetivo es conseguir la conexión plena con nuestro interlocutor, darle total protagonismo mental, centrarnos en sus palabras, sus gestos, sus miradas, sus pausas, su respiración. Nosotros dejamos de existir y solo existe nuestro interlocutor que nos está hablando y compartiendo sus ideas.

¿Cómo conseguir esta Escucha Consciente?

3 pasos que te pueden ayudar:

  1. Mira a los ojos a tu interlocutor, mira sus manos, mira su expresión facial, mira su postura, mira sus gestos. Interpreta qué te está comunicando con su #lenguaje #visual: ¿muestra alegría, orgullo, paz, satisfacción o preocupación, ansiedad, ira, decepción…?
  2. Escucha su tono de voz, su velocidad, su volumen, sus pausas, sus muletillas, su cadencia, su respiración: ¿puedes descifrar qué #emoción comunica su voz? ¿Está alineada esta emoción con todo lo que has percibido a través de su lenguaje corporal?
  3. Analiza a través de sus palabras, cuál es su mensaje y su #objetivo: ¿tu interlocutor está esperando realmente tu opinión, necesita solo desahogarse o te está informando?

Puedo adivinar lo que está pensando en este momento: ¿hay alguien en el mundo que escuche conscientemente siguiendo estos 3 pasos? La respuesta es ¡Sí! Y tú puedes ser el siguiente.

Cuando seguimos estos 3 pasos, no tenemos tiempo para desarrollar nuestros propios pensamientos, no estamos construyendo la respuesta a lo que estamos escuchando, no estamos permitiendo a nuestra mente “secuestrar” nuestra escucha. Simple y llanamente, estamos centrados en nuestro interlocutor, en “Escuchar con la vista y el oído”

¿Cuándo vas a empezar a practicar la Escucha Consciente?